jueves, 17 de julio de 2008

Cuarenta años de casado (tercera parte)

La mala racha de los primeros años continuó con la enfermedad de mi padre pero dentro de esta mala situación hubo una buena noticia: en marzo del sesenta y nueve yo quedo embarazada.

Esto ya te hace pensar que la vida a partir de ese momento la teníamos que valorar con otra perspectiva. ¡Hay que luchar por una nueva vida! Los nueve meses pasaron entre médicos y malos momentos debido a la enfermedad de mi padre porque entonces no había grandes remedios para evitar el dolor de esta mala fermedad. En septiembre de este mismo año el segundo de mis hermanos se casa y por esta fecha mi padre según el medico estaba en fase terminal. ¡Tanto fue así que aún no había pasado un mes de la boda que mi padre falleció! Entre la muerte de mi padre y el nacimiento de mi hija hay dos meses y trece días de diferencia.
¡Mi padre no pudo conocerla! Como Nuria nació el veintitrés de diciembre pasamos la Navidad en la clínica. Para mi fue un alivio ya que la situación familiar no estaba para fiestas. Y el domingo veintiocho, tarde noche marchamos para casa, aunque la salida podía haber sido antes pero debido a un problema por parte de la niña se atrasó la salida.

El once de enero bautizamos a Núria. Sé que fue el once por que algo así no lo puedes olvidar pero del acontecimiento no hay objetos: no hay fotos ni recordatorios, algo que después de los años podamos decir. ¡Mira Núria estas son las fotos de tu bautizo!

Pero la vida continúa y el tiempo avanza y mi hija con la constancia y la perseverancia de sus padres creció con todas las necesidades cubiertas, desde el primer cumpleaños no le faltaron fotos aunque no fuesen hechas por sus padres porque de ese hobby no teníamos ni idea pero teníamos un amigo que disfrutaba haciendo fotos de Núria porque era una modelo muy agradable.

El setenta y tres en septiembre después de la fiesta mayor comenzó en la escuela. Recuerdo que el uniforme estaba de moda y yo disfruté como nunca había disfrutado preparándolo todo ya que comenzaba por primera vez. A partir de ese momento la vida familiar, la económica y las ilusiones de conseguir un futuro para nuestra hija era la única y la exclusiva preocupación.

El primer trimestre en la escuela, por las vacaciones de Navidad el colegio nos entregó un boletín informativo donde explicaban el comportamiento de la alumna Núria González Macias. Decía lo siguiente: atiende bien, imaginación viva, estabilidad emocional afectiva, es decidida, se adapta fácilmente, sabe saludar, es aseada, obediente, vocabulario rico, expresión clara, conversación fluida, conoce los números, sigue bien la clase, tiene destreza, pinta con facilidad, le gusta cantar, es puntual y falta algunos días.

Lo último tiene una explicación: antes que terminara el trimestre durante algunos días llegaba a casa muy cansada y me decía mamá no puedo con el abrigo, me duelen los brazos y las piernas y así durante unos días hasta que comenzamos a preocuparnos, la llevamos al médico, le hicieron análisis y tenía anemia. Este es el resultado de una niña de muy mal comer.

Aunque yo siempre fui muy insistente, obligándole a comer pero las personas de mi entorno me decían no te preocupes ya comerá cuando tenga gana. En mala hora desistí de mi insistencia. La anemia se le complicó con un poco de infección en el hígado, tuvo que hacer reposo, régimen y un control de análisis. Afortunadamente con algo más de un mes todo volvió a la normalidad. Pero antes le tuvimos que pinchar un día si y otro no durante diecisiete días, esto le produjo tal miedo que no quería pasar por la farmacia.

Lo que también quiero decir es que referente a la información del boletín es que fue el mejor regalo que unos padres pueden recibir. ¡Y no lo he puesto todo! Por que el boletín es de tres trimestres y lo guardo como un tesoro.

La vida continua y “atrancas y barrancas”, o “entre flor y violes” hemos llegado al setenta y siete el año que Núria hace su primera comunión. Fue el nueve de junio día del Corpus. ¡Mi día favorito para hacer la comunión.

cuarenta años de casados (Cuarta parte)

La fiesta fue completa como si de una boda se tratara: comida en el restaurante, fotógrafo en casa, en la iglesia y en la comida. El menú fue de primero un entremés, después canalones y de tercero pollo, lo que sigue ya lo sabemos. Al terminar la comida, para las mujeres una canastita con peladillas de la suerte y para los hombres un puro.

El vestido de comunión no era ese vestido tradicional de toda la vida. ¡Era diferente! Yo quería algo especial, para una niña especial y para una fiesta especial, la comunión de nuestra niña. La primera fiesta celebrada después de los altibajos que nos tocó vivir, por el momento más o menos la vida iba cambiando aunque no del todo porque las heridas no habían cicatrizado totalmente. Y sobre todo cuando hay una fiesta familiar.

Ese día toda la familia iba de estreno, la abuela, el padre, la madre y la niña no digamos. ¡Ella era la estrella! En el día de hoy aún conservo la ropa de los tres. La de mi madre fue dada cuando falleció ¡De esta fiesta sí que tenemos recuerdos! El recuerdo sentimental y el material: la ropa, el canastito, la tarjeta del menú y un álbum de fotos. Un álbum hecho por un fotógrafo profesional. Aunque no todo fue como nosotros queríamos porque la fiesta del restaurante la compartimos con familia de familia, de esta forma el gasto fue compartido.

Los años de casados se van sumando y así llegan a los diez, los quince, los veinte y los veinticinco. Cuando cumplimos los veinticinco nuestra intención era hacer una pequeña fiesta, ir a misa, al restaurante para comer y hacer un reportaje de fotos, pero mi hija como era muy activa, ese día por casualidad, estaba comprometida con una asociación humanitaria así que no hubo misa ni comida.

Lo que si hubo fue el reportaje de fotos y ella nos regaló una placa de plata que está sobrepuesta en una base de madera, con la fecha de los veinticinco años. Y a estos años le hemos sumado quince años más que son los que completan los cuarenta.

Los años continúan y la situación económica va mejorando, Núria crece y tiene muchas inquietudes, le gustan los idiomas las actividades solidarias y va compaginando los estudios con algún que otro trabajo recuerdo que los primeros años de la Fira repartió carteles de propaganda, trabajó en el cámping y en la Llotja de intérprete para los grupos extranjeros.

Hizo de monitora en convivencias. En fin, un montón de cosas más, por ejemplo estudiaba cuatro idiomas a la vez.

Lo estudios son muy importantes para ella, es algo que no tiene límite. Pero igual que le gusta estudiar y trabajar también le encanta viajar. En el noventa y dos terminó la carrera. ¡Por fin tenemos una licenciada en casa! Yo los estudios de mi hija los viví intensamente, los primarios y los universitarios, todas las etapas de estudios de mi hija para mi fueron estupendas. ¡Son etapas añoradas!

Seguramente será porque de niña nunca viví estas experiencias. En junio del noventa y dos terminó la carrera y en septiembre ya comenzó a trabajar. El primer trabajo fue en Alcarràs y el siguiente año tuvo dos ofertas de trabajo al mismo tiempo; una en Tàrrega y otra en Igualada. Este último era de jornada completa el otro de media.

Así que después de unos días de reflexión se decidió por el de Igualada, en este trabajó hasta finales del curso noventa y seis, porque este fue el año que contrajo matrimonio y marchó para Francia. ¡Destinos de la vida! En agosto del noventa y cinco decidió ir a Francia para mejorar la fluidez del idioma y fue cuando conoció al que hoy es su marido. Yo he oído decir que el casamiento, del cielo baja y lo encuentras allá donde lo tienes que encontrar.

¡Núria al año siguiente se casa! La boda se celebra el diecisiete de agosto y el veinte marcha para Francia donde vivió hasta el dos mil dos. Ese año junto con su marido y su hijo vuelve de nuevo a Tàrrega. Bueno doy por terminada esta historia, que tiene de trasfondo cuarenta años de matrimonio. Aunque espero llegar a los cincuenta para poderlos celebrar porque los cuarenta se han pasado de largo. Quiero puntualizar algo este matrimonio comenzó con veinticinco mil pesetas en deudas y diez mil en el monedero.

Hoy gracias a Dios y a nuestras ganas de superación estamos más que contentos con lo que tenemos y no es porque nos haya tocado la lotería ni que hayamos recibido una herencia, esto hubiese sido cosa fácil y carecería de méritos. Todo ha sido conseguido granito a granito, siempre pensando en el día de mañana. ¡El mañana ya está aquí! Ahora de las tres cosas que tiene la vida que es la salud, el trabajo y amor yo ya descarto una, en este caso el trabajo, porque ya no estamos para trotes. ¡La salud y el amor que no falten!

También quiero dedicarle un recuerdo muy especial a nuestros familiares y amigos que en nuestro recorrido se perdieron por el camino.

¡Para todos ellos nuestro cariño!

lunes, 14 de julio de 2008

Expo dos mil ocho Zaragoza

El domingo trece de julio fui a la Expo de Zaragoza. Fue un día de madrugar y de caminar, estas son las dos cosas que te permiten ver todo lo que hay en el recinto de la expo. Porque para ver el interior de los pabellones ya es otra cosa. Para esto harían falta los tres meses, de lo contrario poca cosa es lo que puedes ver.

Nuestra guía durante el trayecto dio una buena información general, más o menos hizo un resumen de lo más importante, e incluso explicó historias de expos del pasado y de los monumentos que han quedado como algo histórico después de las exposiciones como por ejemplo la plaza España de Barcelona, o la torre Eiffel de París.
Esperemos que Zaragoza sea reconocida por monumentos emblemáticos
, que no pase como en Sevilla que lo único que le queda son ruinas.

Por cierto, de esta exposición mi familia y yo tenemos una anécdota que nos obligó a que darnos a dormir precisamente en Zaragoza y regresar a nuestra casa al día siguiente, así que nos quedamos sin verla.

De la expo de Sevilla a la de Zaragoza nos separan dieciséis años, supongo que de una a la otra habrá diferencia porque la vida avanza. Yo no puedo hacer comparaciones de una y de la otra porque un problema de salud me impidió llegar hasta allí. Pero si puedo decir lo que veo en la de Zaragoza. Yo lo que veo es un complejo arquitectónico bello por fuera y por dentro.

Pero nada seria posible si no existieran los talentos. Y aquí ha quedado demostrado que sí los hay. Lo que pasa es que con un solo día poca cosa es lo que podemos ver ya que el mayor tiempo lo pasas haciendo colas y cuando estas dentro la visita tiene que ser rápida para entrar en otro pabellón.

Nuestra guía consiguió que antes de la comida pasáramos por cuatro pabellones. ¡Retrasando la comida! El primero fue el pabellón del agua, le siguió el de Somalia, el de Polonia, éste es precioso después el del Vaticano y después de comer vimos el español, el puente del agua o el puente que se convirtió en flor. Este hubiese sido interesante verlo con tiempo suficiente como para entretenerte e ir leyendo millones de frases relacionadas con el agua de las que podías hacer frases poéticas. Yo intenté de escribir algunas pero me fue imposible por que habría quedado fuera del grupo.

Después de recorrer el puente del agua, la guía nos dio tiempo libre, aunque poco fue lo que pudimos ver ya que las colas eran enormes, únicamente pudimos entrar en tres, el de Cataluya, el de Valencia y el de Marruecos, intentamos entrar en el de Andalucía pero ya no estuvimos a tiempo por la gran cola que había. Yo no descarto la posibilidad de volver otra vez para poderlo visitar.

¡Ya que según la guía es bastante interesante!

jueves, 10 de julio de 2008

Día ajetreado

Hoy he tenido un día ajetreado. La adrenalina ha corrido por mi cuerpo y la mañana también ha sido muy aprovechada. Después de cumplir con el trabajo doméstico he salido para comprar lo habitual de una casa como por ejemplo el pan.

A continuación fui a visitar los comercios del barrio y las industrias del polígono, esto ha sido conjuntamente con Rosa. Rosa es una compañera de la junta. ¡La junta del barrio en el que vivimos! Estas visitas han sido para pedir una pequeña aportación que por pequeña que sea nos permite continuar con la celebración de la fiesta. La fiesta tradicional de nuestro distrito que la celebramos en agosto. Tárrega está dividida por distritos y dispone de seis asociaciones. El nuestro es el distrito Nord, le sigue el distrito Centre, Carmen, Llevant, Ponent y sud.

Todas las asociaciones disponen de una ayuda económica por parte del ayuntamiento pero sin la ayuda de los comercios y el trabajo desinteresado de las personas que formamos las juntas las fiestas de los barrios serían imposible. ¡De ahí viene el tener que pedir! El pedir es duro pero gratifica, yo me lo paso bien y disfruto porque la mayoría de personas colaboran amablemente y nos dan las gracias y esto a mi me satisface un montón.

La ayuda puede ser en metálico o en especies, esto da igual lo importante es colaborar. Después de terminar con esta labor he recogido a mi nieto de sus actividades veraniegas, y después hemos ido a la panadería a recoger el pan.

Y ya en nuestra casa lo he bañado, hemos comido, he recogido la cocina y a las tres hemos cogido el tren para ir a Lleida. Marc estaba muy emocionado porque es la primera vez que lo coge. ¡La primara vez en Tàrrega! Ya que en Francia sí que lo ha hecho alguna vez. El regreso lo hemos hecho en coche con su madre quien marchó por la mañana por razones de trabajo. Yo pienso que el patrón de los coches aparte de bendecir los vehículos también lo ha hecho con mis fuerzas para que pudiera cumplir con todo.

El resto del día ha terminado preparando la cena de las tres personas que en este momento hay en mi casa, Paulino, Marc y Valle.

En este momento ellos dos están durmiendo y yo estoy aquí delante del ordenador escribiendo esta redacción la que aprovecho para felicitar a todos los Cristofos que se celebra precisamente hoy, día diez de julio. Felicidades y suerte a todos los que hayan cogido el coche, entre ellos mi hija.

¡Precisamente después de dejarnos a Marc y a mi en Tàrrega volvió otra vez a Lleida!

domingo, 6 de julio de 2008

Esperanza, fuerza y felicidad

Si los pensamientos se volviesen flores,
caminaríamos
sobre alfombras de colores.
Si de lejos tú vienes pasa por mi casa,
porque posada siempre tienes.
En la noche de San Juan fuego y viento,
se cruzaron y
en lo más profundo de mi alma, algo quedo impregnado,
cuando paso por mi lado.

Esperanza, fuerza y felicidad
es lo que se necesito para poder continuar,
sin estas tres cosas.
¡Un camino corto, sera lo mejor para todos!

En la iglesia de mi pueblo tengo a Santa Lucia

en la que e puesto mi fe y mi esperanza.
¡No me falles Santa Lucia!