jueves, 7 de junio de 2007

Mi querida tierra.



Mi querida Ecija. En tus calles, mi casa estaba, fuiste mi confidente, testigo de mis ilusiones, de mis alegrías y de mis tristezas. También de mis planes de futuro.

Un futuro incierto por falta de medios: medios que no existían en aquélla época. Pronto mi vida, mi alegría y mi futuro hicieron un giro de mil revoluciones por que mi família decidió buscar nuevos horizontes y un nuevo futuro.

Un futuro desconocido. Desconocido para todos. Así que cuando cumplí los diecinueve años te abandoné, te abandoné pero fué involuntariamente, yo jamás te habría dejado, y no lo hubiese hecho porque cuesta mucho dejar atrás diecinueve años y un montón de ilusiones para ir rumbo a lo desconocido.

¡Que Dios me dé suerte!

No hay comentarios: