jueves, 28 de junio de 2007

Vidas paralelas.

Tú eres Mercedes, yo Valle y sin tener parentesco somos muy iguales.
Nos conocimos en los sesenta.

Tú te casas yo me caso, tú me regalas yo te regalo, tú tienes una hija, yo tengo una hija, volvemos a los intercambios.
¡Me regalas, te regalo!
Pasa el tiempo y nuestras hijas crecen y llega la hora de los estudios, los estudios básicos, los superiores y los universitarios. Tu hija estudia abogacía, la mía filología.

Pasan cinco años, llenos de sacrificios, el tiempo sigue y llegó, el noventa y seis, tu hija se casa, la mía se casa, la tuya el veinte de julio, la mía el diecisiete de agosto.
¡Otra vez nos volvemos a reunir!

En el noventa y nueve nuestras hijas se convierten en madres y esto significa que tú y yo en abuelas, tú tienes un nieto, yo otro nieto. Así que las dos continuamos coincidiendo, tu trabajo y el mío tienen la misma categoría.

Hemos sido compañeras, en el trabajo y de mayor comenzamos en la escuela de adultos, tu marido y mi marido, también son muy parecidos y ninguno de los cuatros tenemos carné de conducir, aunque ellos, nos aventajan en una cosa. ¡Ellos tienen bicicletas!
Y tanto tú como yo tenemos que ir andando. ¿Puede haber dos familias más parecidas?

Lo único que nos desmarca es que tú tienes dos nietos y yo uno.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola Mercedes, hoy soy yo la que te hace el comentario. Esto quiere decir que eres tú la que me tienes que contestar.

Este escrito lo hago para felicitarte en tu Santo, que lo pases bien en el día de hoy, en compañia de tus nietos y del resto de la familia, tus amigos Gonzalez Macias.

Anónimo dijo...

Hola Valle Tiene razón tenemos vida paralela por que nuestra vidas son muy parecida.Pero hay una de las cosas más importante que no la tengo yo. Por que tiene un don de oro
Valle perdóname por tarda tanto en contétarte a este comentario.

SALUDOS